En los exámenes de control y confianza le diagnosticaron trastorno de ansiedad y depresión; ella asegura que no reprobó las evaluaciones, pero sí se le sugirió tratamiento
Celaya, Gto., 31 de julio del 2026. María Luisa Arredondo González, ex telefonista y monitorista del C4 (Centro de Comando, Control, Comunicaciones y Cómputo), denunció haber sido despedida de manera injustificada tras ser diagnosticada con trastorno mixto de ansiedad y depresión en su examen de Control y Confianza, padecimiento derivado de la fuerte carga de trabajo, estrés y un presunto acoso laboral y sexual por parte del ex director de la dependencia, Jorge Luis Pérez Soto.
A pesar de haber laborado durante dos años y medio, cumpliendo jornadas de 12 horas con solo dos personas por turno y sin registrar faltas ni actas administrativas, el pasado 30 de marzo le informaron su baja, bajo el argumento de que reprobó el examen de Control y Confianza, sin embargo previamente ella había solicitado apoyo psicológico.
La ex funcionaria señaló que el examen de Control y Confianza la diagnosticó con trastorno mixto de ansiedad y depresión, sin embargo –asegura- se le negó la atención psicológica que solicitó formalmente, tras los problemas personales y laborales que tenía, aunado al acoso sexual de su ex jefe. Por el contrario, la despidieron y le ofrecen un finiquito que considera raquítico.
María Luisa denunció que, tras notificarle su baja el pasado 30 de marzo, el Gobierno Municipal solo pretende entregarle 10 mil pesos como finiquito por vacaciones no gozadas, aunque por su tiempo de servicio le corresponden más de 98 mil pesos.
Tras ser dada de baja por supuestamente «no aprobar» el examen, la dependencia le entregó una carta de recomendación, lo que la afectada considera “una incongruencia de las autoridades”.
Al respecto, el director de la Policía Municipal, Bernardo Rafael Cajero Reyes, sostuvo que la normativa estatal obliga a dar de baja a quien no apruebe el examen de Control y Confianza. Aseguró que la corporación sí cuenta con redes de apoyo y contención emocional, e invitó a la ex colaboradora a acercarse a su oficina para revisar el tema.
«Las puertas de su oficina están abiertas», aseveró pese a que María Luisa afirma que anteriormente él solo le sugirió que se «espere a la siguiente administración».
María Luisa lo que pide es que ya le entreguen su liquidación, conforme a la ley.
